Como en anteriores entradas, vuelvo a fantasear sobre aspectos de la profesión que me gustaría que cambiarán en un futuro. Puede que muchos de vosotros al leer la entrada estéis o no de acuerdo, penséis que a servidor le llueve y debería dedicarse a hacer otro tipo de entradas y dejarse de futuros inviables y de quejas del presente, que tal como está el patio no estamos para este tipo de cosas…En todo caso, al tema.Y que conste que esta reflexión sólo rasca un poquito del problema

Con la implantación del grado, el paso de escuela de fisioterapia a facultad de fisioterapia y el aumento de tres a cuatro años de la carrera, ésta ha dado un significativo paso de calidad, al menos en comparación con el pasado.
Las ahora facultades, producen titulados expertos en todo y en nada a la vez, se han formado un poquito en vastas áreas de conocimiento tales como traumatología, neurología, neumología, etcétera; pero en muchos casos con escasas horas de práctica clínica, con conocimientos adquiridos a base de memorización para aprobar los exámenes, y con poca mano… Es mucho temario a dar y pocas horas para practicar tanto como se debería o, como en algunos casos en Galicia, el profesorado ha visto a tantos pacientes como dedos tiene en los pies, y ¿qué pretende enseñar alguién a quien le queda todo por aprender?

Y la “especialización” del fisioterapeuta llega cuando este está en el mercado laboral. Nos vemos con carencias en nuestro trabajo y buscamos soluciones a las mismas. Preguntamos a compañeros, buscamos cursos en universidades, en colegios profesionales, en escuelas de técnicas parasanitarias o pseudocientíficas… Lo que poca gente sabe es que muchos de nosotros nos dejamos una parte sustancial de nuestras ganancias en más y más formación. Y cuando digo “más y más formación” me refiero a que en la mayoría de casos, con la excusa de una mejor absorción del conocimiento adquirido, dejan para “otro nivel, otro curso más avanzado”  lo que se podría dar perfectamente en ese momento, y vale, en algunos casos es así, hay que asimilar, pero en muchos otros, sabemos que se puede mostrar más, pero como es lógico, “mejor nos pagáis y luego sí, luego os enseñamos lo que queráis…”

Los fisioterapeutas ahorramos, somos hormiguillas que racionalizan su gasto a sabiendas de que los cursos mejorarán su formación y quizá algún día su status, y de vez en cuando nos metemos en másters, o nos hacemos un “Básico de Bobath”, o cualquiera de estos cursos “súper acreditados” … Pero con esto de la crisis lo de racionalizar más el gasto para invertirlo en cursos es cada vez más difícil y como dice el refrán “a río revuelto ganancia de pescadores” y los pescadores no son si no, las llamadas “ Escuelas de técnicas parasanitarias”, o supuestos creadores del nuevo método para el tratamiento integral definitivo, que te va a servir para tratar desde una lumbalgia a una hemiplejía y si me apuras hasta tus pacientes van a ver sus vidas pasadas… Por supuesto, los estudios que avalan lo que te muestran o bien “se están haciendo” o “no se pueden realizar estudios, porque como es una técnica que abarca a tantos y tantos pacientes, resultaría imposible”.

Se me ocurre que nos podríamos ahorrar una gran cantidad dinero y mejorar nuestra formación, si los colegios y las facultades cogieran el toro por los cuernos y nos dieran:

-Formación en los primeros cursos de la carrera sobre qué se puede hacer en cada especialidad y qué opciones existen en el mercado laboral para dedicarnos a la misma.

-Formación específica de ámbitos concretos, tales como la neurorehabilitación, recuperación deportiva, traumatología… para especializar a un número determinado de profesionales en neurorehabilitación, a otro distinto en trauma, a otro en fisioterapia deportiva… Analizar las necesidades de la sociedad y producir lo que ésta necesite.

Producir fisioterapeutas especializados, preparados y con criterio para saber dónde y qué les puede dar una buena formación de postgrado y dónde no. Fisioterapeutas, que no tengan a recurrir a métodos de tratamiento desconocidos para llenar sus ansias de conocimiento, porque el sueldo no les permite pagarse uno mejor…
Un fisioterapeuta especializado, llevaría consigo una búsqueda de empleos especializados, creación de puestos de trabajo especializados, y búsqueda por parte de los centros de personal formado, a sabiendas que de no van a tener que empezar de cero con un recién salido, si no que ese recién salido ya parte de algo, seguramente de muy poco, pero de algo.