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Uno de los hechos más curiosos que nos podemos encontrar en nuestra práctica clínica, es la heminegligencia en los pacientes que sufren un ACV. Pacientes que se comen sólo la mitad del plato correspondiente a su hemicuerpo menos afecto, pacientes que solamente dibujan la mitad de una casa, o de una persona, pacientes que no entienden las noticias del periódico porque éstas se les cortan a la mitad, y por supuesto, pacientes que no integran en su esquema corporal uno de sus hemicuerpos… un drama para ellos, y un reto para el terapeuta.

En este post, se explica qué es la heminegligencia y qué la produce. En siguientes entradas, se mostrarán abordajes terapeúticos a tener en cuenta desde la fisioterapia y la terapia ocupacional.

¿Qué es la heminegligencia?

Allegri (2000) afirma que la heminegligencia es la dificultad que posee el paciente para orientarse, actuar o responder a estímulos o acciones que ocurren en el lado contralateral a la lesión hemisférica. La heminegligencia se encuentra en el 31 al 46% de lesiones derechas y sólo en el 2 al 12% de lesiones izquierdas producidas por un accidente cerebro vascular.

Un buen terapeuta debe saber diferenciar una heminegligencia real, de una falsa.

Me explico, nos encontramos con pacientes que no van a prestar atención a su hemicuerpo afecto, lo van a tener olvidado, y posiblemente renieguen de él. Bien, este es el cuadro típico de la heminegligencia, pero no es una heminegligencia “pura”.
Los pacientes con un déficit sensitivo, con un esquema corporal empobrecido por la NO utilización de su lado afecto, presentarán los signos y síntomas descritos, pero mejorarán cuando reciben estimulación específica de ese lado y aprenden estrategias para utilizarlo. A diferencia de un heminegligente “puro”, que tendrá una lesión distinta a nivel central y cuyo abordaje terapeútico es diferente.

¿Qué falla en un heminegligente?

En líneas generales, la percepción de su realidad relacionada con el hemicuerpo afecto.
En muchos casos estos síndromes de hemiatención cursan a su vez con: Trastornos de déficit sensitivo cutáneo en el hemicuerpo afecto, y déficit perceptivo articular y muscular.

Nos podemos encontrar con pacientes que presenten movimiento voluntario de una extremidad afecta, éstos sabrán que la extremidad está en flexión o extensión ayudándose de la visión. Cuando privamos al paciente de visión, éste podrá mover la articulación, pero en una fase inicial (sin haber sido tratado) no sabrá cómo ni cuánto la ha podido mover.

La percepción puede ser vista como el resultado del procesamiento de informaciones intrínsecas y extrínsecas combinadas con experiencias memorizadas.

A grandes rasgos; las sensaciones visuales, auditivas, táctiles, propioceptivas, vestibulares, olfativas y gustativas, llegan al sistema nervioso central, donde son comparadas con conocimientos existentes, con emociones. Son evaluadas, seleccionadas e integradas.  Y una vez integradas se elaboraran respuestas.

Como expuso Mulder en  2002 :“La selección de información depende del objetivo que queremos alcanzar y del conocimiento adquirido”. En el caso del heminegligente hay una parte de información que no es procesada, lo que afectará al aprendizaje de nuevas tareas motrices y por tanto a la consecución de objetivos.

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En la imagen se muestra como copia un dibujo un heminegligente, omitiendo la mitad del mismo.

 

 

 

 ¿Qué se ha lesionado para que se produzca una heminegligencia? Pinceladas de la neurofisiología de la heminegligencia en el paciente adulto con daño cerebral adquirido.

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En este tipo de pacientes la lesión reside en la corteza temporal, ínsula y unión  parieto-occipito-temporal.
En estas áreas se procesa la información convergente vestibular, auditiva, propioceptiva,  propioceptiva del cuello y visual. Información redundante que contribuye a nuestra representación interna espacial que no permite saber dónde se localiza nuestro cuerpo en el espacio.

En el lóbulo temporal nos encontramos con: el área auditiva primaria, área auditiva secundaria, área sensitiva del lenguaje de Wernicke (hemisferio izquierdo).

El área de Wernicke representa el lugar en el que se juntan las áreas de asociación somáticas, visuales y auditivas, y por tanto, de gran importancia.

La ínsula es un área de la corteza que está enterrada en el interior del surco lateral y que forma su suelo. Se cree que es un área importante para planificar o coordinar los movimiento articulatorios necesarios para el lenguaje.

La afectación de estas áreas, nos explica el porqué muchas heminegligencias cursan con afasias.

En la corteza occipital nos encontraremos con: el área visual primaria, y área visual secundaria. La función del área visual secundaria está relacionada con la información visual que se recibe por el área visual primaria en relación con las experiencias visuales en el pasado, lo que nos permite que el sujeto reconozca y aprecie lo que está viendo.

 Las cortezas de asociación tiene múltiples aferencias y eferencias, que guardan una importante relación con la conducta, la discriminación y la interpretación de las experiencias sensitivas.

La corteza temporal anterior parece desempeñar un papel en el almacenamiento de las experiencias sensitivas previas.

En la corteza parietal posterior, se integra información visual procedente de la corteza occipital posterior, y aferencias sensitivas de tacto, presión y propiocepción, dando paso a los conceptos de tamaño, forma, y textura… esteroagnosia.
En la corteza parietal posterior también se desarrolla un esquema corporal, gracias al cual la persona puede tener una imagen de su cuerpo.
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Sabiendo por tanto, qué suele estar afectado en este tipo de pacientes, estimularemos las entradas a éstas áreas a través de sus receptores para enriquecerlas de información y que así puedan lograr una mejor integración. (Luate J. 2006)

Este tipo de pacientes, por normal general, no es consciente del grado de discapacidad y de las limitaciones que tienen. Por lo cuál, es necesario hacerles conscientes de cúal es su potencial y cuales sus limitaciones antes de iniciar su proceso de aprendizaje.

Tengamos en cuenta, que en cada paciente la lesión varía y no siempre tienen que estar afectadas las mismas áreas, de ahí la importancia de una buena valoración y de que el fisioterapeuta éste al tanto de los resultados de las pruebas diagnósticas realizadas por el equipo médico.

 

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Imágenes obtenidas de http://www.sciencephoto.com/ y Google Images.