Continuo en este post con lo expuesto hace unas semanas y haciendo hincapié en la propuesta de un abordaje terapeútico.
Hagamos un breve resumen de lo expuesto anteriormente. Ampliándolo con una reseña muy breve de los distintos tipos y de la clínica de los mismos.

¡Vamos allá!

Por heminegligencia entendemos la dificultad para orientar, responder o atender ante estímulos nuevos o significativos presentados en el lado opuesto a la lesión cerebral, que no puede ser atribuida a un déficit sensitivo o motor. Puede coexistir con afectaciones sensitivo-motoras y se da con mayor frecuencia en lesiones parietales derechas.

 

En función del área dañada, nos podemos encontrar con:

-Negligencia atencional o sensorial.

-Negligencia motora: Dificultad para el inicio de las tareas motrices.

-Negligencia afectiva: El paciente no tiene conciencia de enfermedad, maltrata al lado

afectado, no lo considera suyo.

-Negligencia representacional: Afectación de la imaginería mental, memoria visual.

 

Como se puede comprobar, el trabajo del equipo multidisciplinar en este tipo de pacientes es primordial.

 

En función del tipo de negligencia, la sintomatología será distinta.Aquí se muestran aspectos generales de la clínica en este tipo de pacientes, en lo que se refiere a la motricidad.

-Dificultades para la escritura.

-Los pacientes suelen chocar con objetos situados en el lado afecto.

-Desorientación por lugares, debido a que sólo se giran por el lado que perciben.

-Los pacientes no se suelen colocar las mangas, o perneras del lado afecto.

-Apraxias con el lado afecto.

 

¿Cómo podemos valorar al paciente heminegligente?
Escalas para cuantificar y cualificar el avance de la terapia.

Recordemos, que no se debe confundir la inatención unilateral con un déficit sensorial visual primario. Por tanto antes de diagnosticar la inatención unilateral, conviene hacer una evaluación de posibles déficits sensoriales, motores primarios o del campo visual y hacer un diagnóstico diferencial. Fisioterápico, por supuesto.

En la bibliografía consultada no aparecen pruebas específicas, debido a los múltiples signos y síntomas que aparecen simultáneamente en estos casos.
Tradicionalmente, se han utilizado las tareas de lápiz y papel en el espacio de alcance.
Las evaluaciones con lápiz y papel de la inatención unilateral incluyen pruebas de cancelación. Se le pide al sujeto que tache una figura específica, la cual se repite a ambos lados de la página, mezclada con otros elementos distractores de diferentes formas y tamaños.

 

Otras que podemos realizar son:

-Pedirle al paciente que copie una imagen y se observará si omite parte de la misma.

-Pedirle al paciente que contemple un espacio, con objetos a ambos lados, y que luego nos indique cuantos objetos había. Se valorará si el paciente recuerda todos los objetos, o si ha omitidos los que se sitúan en el lado negligente.

 

Tengamos en cuenta que en estos casos, la heminegligencia se manifiesta con otros signos y síntomas que nos van a dificultar el análisis pormenorizado de la heminegligencia. Como por ejemplo es el caso, de una falta de concentración, una desinhibición, o un trastorno conductual.

 

Propuesta de un abordaje terapéutico:

 

-Eliminación de restricciones articulares, producidas por una actitud de atención hacia el lado sano. Movilizaciones cervicales, dorsales, lumbares. Re-equilibración pélvica,  movilizaciones neurodinámicas, etcétera.

En función del paciente y de los objetivos de la terapia, se prepararán las partes blandas y estructuras articulares para lograr un tratamiento lo más efectivo posible.

-Entrenamiento en rastreo visual.

-Rotación de tronco, paulatinamente hacia el lado afecto. Previa estimulación receptores articulares y con ayudas técnicas, como el uso de almohadas o toallas para aumentar la sensación de carga en cadera.

La rotación del tronco 15º hacia la izquierda podría disminuir la negligencia de forma igual que la rotación de cabeza u ojos. Cuando se rota el tronco 15º (mientras los ojos y la cabeza están fijos al frente), los estímulos visuales de la izquierda de la línea media definidos por la posición de la cabeza y los ojos están en este momento localizados espacialmente a la derecha de la línea media definida por la rotación del cuerpo. Combinada con el rastreo visual ha mostrado disminución de la negligencia y generalización para algunas tareas funcionales.

-Entrenamiento en instrucciones verbales al inicio de la terapia. Entrenamiento en atención. Biofeedback.

-Estimulación visual (Combinada con las anteriores) Colocación de pantallas en el lado afecto, objetos luminosos, utensilios que llamen la atención del paciente. (Necesaria una valoración del paciente, para saber que es lo que a él personalmente le va a llamar la atención)

-Estimulación calórica; en el caso de que no exista un trastorno de la termorrecepción.

-Uso de parches. Tener en cuenta el funcionamiento de las vías visuales (Consultar imagen).

 

 

-Uso de prismas.

 

-Terapia de restricción del lado sano: Normalmente la negligencia se acompaña de parálisis que impide el uso del miembro superior izquierdo (recordemos que se suele dar en su mayoría en lesiones del hemisferio derecho).A grandes rasgos, el uso de la mano izquierda, activa el hemisferio derecho (lesionado) , y por lo tanto debería reducir la negligencia.

 

Esperemos que esta breve pincelada, aclare alguna duda, genere muchas preguntas y ante todo, llame la atención sobre este tipo de problemas.